A 50 años del último golpe de Estado que comenzó una dictadura feroz en Argentina, sigue siendo fundamental hablar de lo que ocurrió. Te presento los términos claves para que puedas hacerlo en español.
Desaparecidos
En español, desaparecer no se usa como eufemismo de muerte. Este término nació para hacer referencia a las personas que eran secuestradas por las fuerzas de seguridad durante la última dictadura militar. No surgió solo como una palabra para denunciar, si no también fue usada por el dictador Videla como excusa, como forma cínica de negar la responsabilidad del Estado, en este discurso que pasó a la historia:
Madres y Abuelas de Plaza de Mayo
La Plaza de Mayo es la plaza central de la Ciudad de Buenos Aires. Frente a ella se encuentran edificios emblemáticos como la Casa de Gobierno y el antiguo Cabildo.
En esa Plaza empezaron a reunirse madres de personas que estaban desaparecidas para reclamar información de sus hijos e hijas. Así nacieron las Madres de Plaza de Mayo. Más tarde, algunas de ellas descubrieron que tenían otro punto en común: sus hijas desaparecidas estaban embarazadas en el momento del secuestro. Comenzaron a buscar a esos nietos y nietas nacidos en cautiverio y así nació la agrupación Abuelas.
Apropiación de menores
O, de forma más coloquial, el robo de bebés, fue una de las prácticas sistemáticas de la dictadura. A la mayoría de las mujeres embarazadas que secuestraban las hacían parir y luego al bebé se le daba una identidad falsa y era entregado a otras familias. Las Abuelas de Plaza de Mayo estiman que nacieron alrededor de 500 bebés en cautiverio. Hasta hoy, han ayudado a restituir la identidad de 140 personas, pero todavía faltan aproximadamente 300 por encontrar. A estas personas encontradas se las conoce como nieto/a restituido/a.
Nunca más
Cuando se recupera la democracia, el nuevo presidente electo, Raúl Alfonsín, crea la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) para investigar las desapariciones, secuestros y torturas cometidos durante la dictadura. Un año después presentaron un informe al que titilaron Nunca más, frase que se utilizó en el primer proceso en el que se juzgó a los responsables de la dictadura y que se usa hasta hoy.
Dictadura cívico-militar
Para referirnos a esta dictadura usamos este término para mostrar que no se trató de una dictadura individual de un líder autoritario, sino que fueron las Fuerzas Armadas como institución quienes hicieron el golpe de Estado y mantuvieron un gobierno dictatorial durante más de 7 años (en los que hubo cuatro presidentes diferentes). Por su parte, la palabra «cívico» señala que hubo complicidad de sectores civiles: empresarios, la Iglesia, medios de comunicación y parte de la sociedad que apoyó o permitió el golpe.
Centro clandestino de detención
Este es el nombre formal que se le da a los lugares en los que se mantenía en cautiverio y se torturaba a las personas durante la dictadura. También nos referimos a ellos como campos de concentración. Se ha comprobado que hubo más de 500 centros de detención y tortura en todo el país.
Genocidio
La dictadura argentina fue condenada por delitos de lesa humanidad. Hoy muchos organismos de derechos humanos y académicos utilizan el término «genocidio» para nombrar la magnitud y sistematicidad de los crímenes cometidos.
CONADI y Banco Nacional de Datos Genéticos
El Banco Nacional de Datos Genéticos es un archivo público que reúne material genético y muestras biológicas de familiares de personas secuestradas y desaparecidas durante la dictadura militar argentina, con el objetivo de identificar a las personas que fueron apropiadas y todavía no conocen su verdadera identidad.
La CONADI es la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad.
Ambos organismos se crearon gracias al trabajo de las Abuelas de Plaza de Mayo.
30.000
Este es el número de desaparecidos que se ha estimado (a partir de distintos informes e investigaciones) y que se ha usado en las últimas décadas como símbolo en el reclamo. «Treinta mil compañeros desaparecidos, PRESENTES, ahora y siempre» se escucha en las manifestaciones y encuentros.
En los últimos años este número ha sido discutido por personas que reivindican o minimizan los crímenes de la dictadura. Sin embargo, el número siempre fue simbólico y representa a ese número de personas desaparecidas que no se puede calcular, justamente, porque las muertes fueron clandestinas y tanto sus cuerpos como sus registros han sido ocultados y desaparecidos.
En este video, el escritor Martín Kohan defiende el uso de este número:

